Turno Cu4tro

Un blog gamberro sobre miniaturas y wargames

Y no conocerán el miedo

Puede ser que debido a los
últimos artículos que he escrito, de la impresión de retener en mi foro
interno, un odio visceral hacia la “todo poderosa” Games Workshop, pero nada
más lejos de la verdad, todo lo contrario. Más bien es una “incompatibilidad de
conceptos”.
 Podríamos decir que no comparto muchas de las políticas que están
adoptando en los últimos tiempos, viendo, desde mi punto de vista que se alejan
del concepto que en un principio marcaba el camino de esta empresa pionera y
líder en el sector, pero de todo esto ya hablare en otro artículo( si es que le
pueda interesar a alguien).Hoy no voy a “rajar” sobre este “monstruo” de las
miniaturas, todo lo contrario, hoy voy a hablaros de que, llamémoslo
“directrices”, sigo a la hora de decantarme por 
un ejército de 40K, cual ha sido mi última adquisición y porque.

Quienes me conocen saben de mi
predilección por los ejércitos de marines espaciales, estos titánicos soldados
del Emperador, semidioses caminando entre hombres, meras leyendas para algunos,
y ángeles de la muerte para otros, simbolizan el epitome del héroe. Son, a mi
entender, la esencia de Warhammer 40.000.

Mi primer ejercito, bueno no
podría llamarlo ejercito propiamente dicho, más bien las primeras miniaturas
que compre de 40K, fueron de los Lobos Espaciales, por aquel entonces mi
presupuesto, no daba para grandes inversiones en miniaturas. (Por eso me
desquito ahora) Yo  ya había visto
miniaturas de “Warhammer Fantasy”, las de “Mithril” de “El Señor de los
Anillos”, de “D&D”, etc. Vamos que no era mi primer contacto con el mundo
de las miniaturas, pero cuando vi aquellos vikingos, enfundados en poderosas
armaduras, espada sierra en una mano y el sagrado bolter en la otra quedé atrapado por la esencia de ese universo. Pero vamos a dejar el “remember” para
otro momento y vamos al tema en cuestión. 
 
Por suerte o por desgracia, a la
hora de elegir un ejército, mi decisión se basa en tres pilares, en la calidad
de las miniaturas, en el transfondo,  y
en el número de miniaturas a la hora de pintar, me ayuda mucho a la hora de
decidir, que sea un ejército de pocas miniaturas, ya que soy bastante lento a
la hora de pintar (y un poco “manías”). También suele cumplirse la regla de que
cuando un ejército tiene pocas miniaturas, este tiende a ser competitivo en su
justa medida, un verdadero reto a la hora de enfrentarse a ejércitos mucho más
numerosos que él. Nunca, el peso de la balanza se decanta por el lado de las
reglas de dicho ejercito, es algo que realmente no influye a la hora de
decidirme, está claro que si luego tiene buenas opciones, mejor que mejor, pero
no es algo que haga buscar exclusivamente el ejercito más “Over Power” .
Y con esta premisa me encontré
con la salida de los Caballeros Grises.
Ciertamente la salida de los
Caballeros Grises (CG desde ahora), me sorprendió gratamente. La verdad es que
no podemos catalogar a los CG, como un capitulo de marines espaciales
propiamente dicho. La anterior encarnación de los CG la tuvimos a través del
codex de “Cazadores de Demonios”. Para ser sinceros los CG no me habían llamado
nunca en demasía, primero por el precio, ya que la totalidad de las miniaturas
eran en metal, y hacerse con una fuerza considerable, de exterminadores era de
todo menos barato. Aparte la inquisición no me atraía mucho (ay pobre
inconsciente), pero después de leerme la serie de novelas del inquisidor Eisenhorn,
mi opinión cambió sustancialmente. La nueva gama de miniaturas en plástico, fue
lo que acabó por decantar la balanza para elegir a los señores de Titán. Empecé
comprando una par de cajas de CG, los cuales podía elegir hacerlos de choque, purificadores
o interceptores, luego añadí otro par de cajas de exterminadores, los que según
mi opinión son la columna vertebral de este ejército. Estos los puedo usar
tanto como exterminadores “normales” o como paladines. Seguidamente adquirí un
Servoterror, la miniatura en sí me parecía brutal, esa mezcla de mecha de
primera generación, el cual recuerda al que maneja Ripley en la mítica
“Aliens”. Esta fue mi primera compra en cuanto a miniaturas de CG, ciertamente
hubiera agradecido mucho (bueno yo y una inmensa parte de los aficionados) que
GW nos hubiera sorprendido con la salida de una caja de batallón, sí, sí, de
esas que hay para prácticamente la totalidad de ejércitos de marines, pero no
fue así, una verdadera lástima. Con el codex y este primer “cuerpo de ejército”
ya tenía por dónde empezar. En lo que concierne al apartado táctico, mientras leía
el codex iba viendo las distintas posibilidades que este ejército podía ofrecer
y las distintas formas de jugarlo, así como las combinaciones posibles a la
hora de enfocarlo de una manera u otra. Veía las diferentes variantes, fuerza
basada en marines de choque, con apoyo de exterminadores y purificadores,
fuerza basada en exterminadores, fuerza basada en paladines, fuerza basada en inquisición,
buscar una fuerza con un equilibrio de todas estas opciones, buscar la potencia
de fuego o centrarme en el cuerpo a cuerpo o intentar de nuevo buscar el
equilibrio, ciertamente me estaba gustando mucho las posibilidades que me ofrecía,
además de ver el gran potencial que ofrecen las habilidades de las distintas
tropas, así como el equipo al que pueden acceder y sin olvidar que todos los CG
son psíquicos con unos poderes bastantes interesantes. La verdad era que este
primer vistazo me estaba sorprendiendo gratamente
.
 Respecto al apartado artístico
o de las miniaturas, diré que estas me sorprendieron gratamente ya que tanto
los marines como los exterminadores tenían un modelado muy bueno con muchísimos
detalles y con unas poses muy dinámicas y que dotaban de movimiento a las
miniaturas, además el gran número de componentes extras que encontramos en las
cajas dan de sobra para personalizar un gran número de miniaturas. Respecto al
esquema de pintado tenía varias ideas en mi cabeza. Siempre que voy pintar
alguna miniatura o grupo de miniaturas me gusta buscar documentación  sobre ella, quizá en este aspecto peque por
exceso, pero son manías que tiene uno y como ya sabemos las manías no las curan
los médicos, bueno, que me gusta mirar uniformes, esquemas de color, miniaturas
de otros jugadores o artistas etc. En definitiva que me gusta tener un amplio
abanico de posibilidades donde buscar ideas o encontrar la “inspiración”.
Decidí pintar toda esta primera fuerza en conjunto, toda tendría una coherencia
cromática  dejando de lado posibles
diferencias al pintarlas por separado.
Bueno y hasta aquí este primer
artículo dedicado a mis caballeros grises, en la siguiente entrega contaré el
esquema de color que seguí, la técnica que utilicé, analizaré un poco más el
codex y os explicaré cuales fueron las ideas en lo que a listas se refiere un
poco más desarrolladas.

Un saludo The Hood.