Turno Cu4tro

Un blog gamberro sobre miniaturas y wargames

DzC: El tiempo anterior (IV)

LA ERA DE LA EXPANSIÓN
Habiendo sido introducida en la
Galaxia por los Shaltari, la humanidad fue capaz de expandirse a nuevos
territorios desde el trampolín de la Tierra y los abundantes Mundos Cuna.

Planetas más lejanos adecuados
para la colonización fueron descubiertos cada vez más lejos de la Tierra al
mejorar las capacidades de los motores de pliegue espacial. Los saltos cortos
se volvieron bastante más precisos, aunque nada más allá de 10 horas luz
quedaba libre de los problemas de “lanza y falla”, que muchos comparaban con
lanzar a ciegas un dardo en un océano. Los saltos a distancias significativas
del Brazo Occidental de la Espiral eran más o menos aleatorios. Sin embargo, si
una nave acababa cerca de un sistema potencialmente utilizable, podía dejar allí
Nodos de Pliegue Espacial, permitiendo visitas precisas posteriores. Con los
recursos adicionales conseguidos por los Mundos Cuna, conseguir el nivel de
expediciones necesario para hacer esta aproximación efectiva se volvió viable.
Durante los últimos años del
siglo 24, un número creciente de planetas explotables fue descubierto. Mientras
que muchos de ellos probaron ser mucho menos adecuados para la vida que los
Mundos Cuna, se convirtieron sin embargo en colonias fronterizas de la
humanidad, a menudo a miles de años luz de la Tierra.

Aquellos que elegían vivir en
estos lejanos planetas eran una mezcla colorida y variopinta de emprendedores,
forajidos, prospectores y aquellos que simplemente buscaban una nueva vida
lejos del hogar. Se desarrollaron poblaciones aventureras, prácticas y
resistentes en estas colonias remotas. Estas comunidades tenían a menudo
caracteres radicalmente diferentes, pero todas compartían un mismo sentido de
dinamismo y propósito. Durante este tiempo, las colonias fronterizas representaron
los aspectos marginales de la civilización humana en su conjunto, y eran a
menudo subestimadas por las sociedades de los planetas centrales como si
estuvieran bajo su tutela.
Las poblaciones de los Mundos
Cuna y la propia Tierra cosecharon la mayor parte de las recompensas de la
conquista, desarrollándose rápidamente hasta convertirse en sociedades
sofisticadas y decadentes. El arte, el renacimiento arquitectónico y la opulencia
reinaron mientras la humanidad alcanzaba el zenit de su prosperidad y éxito.