Turno Cu4tro

Un blog gamberro sobre miniaturas y wargames

DzC: El tiempo anterior (I)

Durante las próximas semanas os iré trayendo el trasfondo del juego, no incluido de momento en la traducción del reglamento al español. Siempre he pensado que el trasfondo de un juego le da carácter, y que hace que las partidas tengan un sentido, aparte de incentivar el que la imaginación de los jugadores vuele a la hora de organizar campañas.

LA LLEGADA A LA MAYORÍA DE EDAD
La humanidad tuvo una infancia
dura. No hubo un período en su historia temprana sin guerras, derramamiento de
sangre y conflictos. Siempre que se escuchaban los tambores de la guerra, el
ritmo de los descubrimientos tecnológicos se aceleraba. Los grandes dictadores
del siglo 20 y los primeros conflictos globales de la humanidad remarcaron su
más oscuro potencial para el fratricidio así como una inclinación para alcanzar
avances asombrosos bajo inmensa presión.

En el siglo 21 esto se afrontó
con un nuevo, insidioso y universal enemigo, mucho más letal y divisivo que los
conflictos políticos; su propio éxito. El propio ritmo de desarrollo y
expansión de la humanidad amenazó con poner fin a años de progreso a través de
un consumo insostenible de recursos. Los líderes y las naciones fallaron al
tratar de actuar de un modo decisivo contra la amenaza a largo plazo que
suponían los años de ocaso de la Era del Petróleo, cegados por sus ambiciones
egoístas a corto plazo.

Para el siglo 22, el cambio
climático, la hambruna, la escasez de recursos y los inevitables conflictos
resultantes estuvieron a punto de destrozar a la raza humana. Fue un siglo de
casi constantes guerras, que vio el fin de las naciones y la formación de las
potencias continentales. La tecnología siguió avanzando a buen ritmo durante
este período, aunque centrada principalmente en la aniquilación del enemigo.
Para el final del siglo la humanidad había dominado el poder la fusión nuclear,
un punto de ruptura que finalmente mostró un destello de esperanza a través de
la oscuridad de la guerra.
Con una fuente de energía casi
inagotable y limpia a su disposición, la humanidad pudo al fin librarse de su
adicción a los combustibles fósiles y poner fin al fiero ocaso de la Era del
Petróleo. Lo continentes destrozados por la guerra al fin firmaron la paz y
caminaron unidos hacia una era de prosperidad e iluminación sin precedente.
Las tecnologías de geoingeniería
fueron capaces de revertir lentamente los devastadores efectos del cambio
climático provocado por la humanidad. Aunque la Tierra nunca podría recuperar
su anterior diversidad natural, rápidamente se convirtió en un planeta
completamente diferente. La superficie completa de la Tierra se dedicó
únicamente al servicio de la humanidad.

Lentamente el mismo concepto de
naciones como entidades políticas separadas se volvió redundante ante el hecho
de las necesidades de gestión global, como había quedado demostrado por los
amargos conflictos de los anteriores 200 años. Esta nueva unidad y claridad de
propósito permitió que las tecnologías desarrolladas durante los conflictos del
siglo 22 fueran aplicadas a fines pacíficos. Gracias a la energía de fusión, la
humanidad fue capaz finalmente de girar su dirección colectiva hacia nuevos
horizontes – las estrellas.